Recibo en el blog a los chicos de Ramen para dos, con este artículo escrito por ellos que os dejo a continuación.
LOS SALONES NO SON UN JUEGO DE NIÑOS
Este pasado fin de semana ocurrió un triste hecho que se veía venir de lejos. En los últimos dos años venimos viendo como surgen asociaciones y eventos por todos los rincones de nuestro país como setas. Por un lado es una grata muestra del crecimiento de la afición por el manga y el anime en España, por otro una triste realidad de que aquí, cualquiera con ganas y simplemente "un sueño", cree poder montar un "Salón del Manga", y amigos míos, esto no es un "juego de niños".
En el "mundillo otaku" de nuestro país he venido observado una peculiaridad que ha acabado convirtiéndose en una de las causas de todo lo ocurrido éste fin de semana en Palma de Mallorca. La juventud de un grupo de personas que adquieren mucha responsabilidad pensando que, hoy en día, cualquiera monta un "Salón del Manga".
Viajando por España y conociendo a muchas asociaciones y colectivos te das cuenta de que la actual generación otaku es muy joven, demasiado en algunos casos. La "antigua guardia" ha dejado paso a una nueva generación de aficionados muy joven, traspasando la batuta de seguir promoviendo la afición a pesar de su notable inexperiencia. Está claro que ganas no les faltan a estas personas, eso es innegable, yo mismo a su edad no me proponía, ni por asomo, tomar las riendas de ninguna asociación o colectivo para montar y organizar las cosas que ellos hacen. Y que conste, que hablo desde la experiencia, ya que durante cerca de casi tres años, fui presidente de la ADAM Madrid, por aquél entonces una de las asociaciones más activas de la geografía española.
Todos estos aficionados está claro que derrochan ganas, pero también mucha inexperiencia y poca madurez. Todo esto debido lógicamente a su edad. Además todos los que hemos sido adolescentes conocemos que ciertos aspectos como las envidias o rivalidades explotan a esas edades, ya que a cualquier chico/a en la edad del pavo le seduce la idea de destacar sobre el resto. Esto se traduce en los problemas que surgen muchas veces entre las asociaciones juveniles, que no pasan de ser "cosas de críos", pero que a veces arrastran a hacer "tonterías" propias de la edad adolescente en temas mucho más serios. En este punto están muchas asociaciones de nuestro país. Hasta ahora no he dicho ningún nombre, ni lo voy a hacer. Aquí el que se de por aludido es su problema.
Ahora es cuando entra en juego la posibilidad actual de cualquier grupo de chavales de formar una asociación, atraer a gente a través de Internet y el boca a boca, y organizarse con mucha facilidad. Suelen ser asociaciones fugaces que duran un par de años, tiene un momento álgido donde mucha gente se apunta con ganas de hacer algo y aquí es donde surgen los "salones del manga" que estamos viendo por toda España. Toda asociación que se precie de chavales ve el Salón del Manga de Barcelona y quiere tener su propio "salón del manga" en su propio pueblo o localidad.
Entonces es cuando, si sumas la inexperiencia de la edad, y las desmesuradas ganas de destacar y hacer "algo propio", pasan cosas como las que han pasado este fin de semana en Mallorca. Un grupo de chavales que, atención, tras seis intentos anteriores de otras asociaciones y colectivos, deciden montar su propio "salón del manga", siendo apenas un grupo de 3 o 4 personas. Y es que, señores míos, montar un "salón del manga no es juego de niños", sobre todo cuando juegas con "el pan" de otras personas.
Montar un evento es bonito, trabajar para que salga adelante, organizarlo, etc... es una actividad extenuante pero entretenida y gratificante cuando lo ves en marcha. Lo sé muy bien, yo he montado jornadas y eventos cuando estaba en ADAM Madrid, y ver como la gente se lo pasa como un enano en algo que has organizado, es algo muy gratificante. Pero hay que pensar que cuando en esa organización implicas a terceras personas, y encima lo haces con su medio de vida actual, juegas con fuego. Y es que, repito, organizar un "salón del manga, no es cosa de niños".
Estos chavales y asociaciones pueden invertir tiempo y dinero en organizar estos eventos, pero la gente que posee un negocio o una actividad profesional derivada de todo esto, se está jugando los cuartos, no una simple cuestión de reputación o de satisfacción moral por organizar algo. Se juegan su "pan", su "trabajo" y de lo que comen cada día, además estando en una situación económica en la que andamos sumidos actualmente.
Y sinceramente, creo que la gente ya se está pasando con la proliferación de "salones del manga" cuando la mayoría no pasan de ser unas jornadas más o menos grandes. ¿Qué se busca al llamar "salón del manga", a tu evento? ¿Renombre¿, ¿llamar la atención? Yo creo que hay mucho de esto. Siendo sinceros, el único Salón del Manga que existe en España es el de Barcelona, el el único con las suficientes ediciones como para poder presentarse como un "Salón del Manga". El resto, por mucho que se me enfaden sus responsables, no pasan de ser unas convenciones, mercadillos, jornadas o exposiciones. Ya que, las cifras que mueve un Salón del Manga de Barcelona, dejan a cualquier otro evento de este país en ridículo al compararse.
De todas formas hay que diferenciar, hay gente que realmente cuando monta estos otros "salones del manga" se lo curran bastante, saliendo eventos muy decentes y grandes que, también es cierto, son más grandes que unas simples jornadas de una asociación, digamos que "algo intermedio". Pero esta gente suelen tener ya cierta experiencia, y en su bagaje hay muchas jornadas montadas anteriores, por lo que realmente saben donde se meten para montar un evento de esta clase.
Luego están los que no, los que de buenas a primeras se deciden a montar su "propio salón del manga", que en ocasiones sale bien, aunque realmente sean unas jornadas o un mercadillo entretenido y divertido. En otras sale mal, arrastrando a terceras personas como ha ocurrido este fin de semana en Palma de Mallorca.
A todas estas personas, al tercer grupo, a esas asociaciones que apenas han montado alguna que otra jornada anteriormente, les aconsejo que se lo piensen muy mucho cuando dan el salto, y deciden montar un evento con el nombre de "salón". Es muy bonito dar ese nombre a "tu" evento dándole cierta "dosis de grandiosidad", pero es que el efecto puede ser el contrario, ya que las expectativas de la gente al ver dicho "salón" puede que se vengan al suelo y su opinión al final sea "muy bien pero eran unas simples jornadas". ¿Por qué no entonces llamarlo "Jornadas"? Qué hay de malo? Es decir, ¿vamos a atraer menos gente y colaboradores? Si lo hacemos bien, no, por que si le damos a la gente lo que se espera, volverán un año después, y encima atrayendo a mas gente, gracias al boca a boca. De lo contrario se puede encontrar uno con el efecto contrario.
Pero tampoco quiero dejar de lado a esos grupos de personas que también, por su afán de organizar cosas, mover el mundillo y conseguir hacer "algo grande" se meten en fregados que les superan con creces. No me refiero ya a organizadores de "salones del manga", sino a asociaciones o colectivos que van por España organizando actividades, apadrinando actos... cuando apenas superan los 20 años, moviendo a mucha gente, en pos de un interés en principio altruista, pero con implicaciones y una responsabilidad que se les escapa de sus manos, provocando desastres para ellos mismos que no caben en la cabeza de una persona adulta. Vamos, lo que llamo "ideas de bombero". Es gente que quiere jugar en "Primera División" cuando todavía no han jugado ni en Segunda, y les falta la experiencia y la picardía para afrontar ciertos problemas. Mi pregunta es, "¿tantas ganas tenéis de correr antes de andar?". ¿No sería mejor ir pasito a pasito aunque tardéis un par de años en lograr lo que os habéis propuesto?
Como veis, bajo mi punto de vista, todo lo ocurrido este fin de semana, ha sido provocado por la inexperiencia, y ganas desmesuradas de unos cuantos por destacar, hacer algo grande, e "imitar a los "mayores". No creo haya habido mala fe, sino inexperiencia. No creo haya habido intenciones deshonestas, sino fallos de cálculo. No creo que haya habido una estafa, sino una "cagada monumental".
Eso sí, si para que esto no vuelva a suceder, y los distintos responsables de lo ocurrido este fin de semana aprendan la lección, se han de emprender acciones legales, y dar un "buen susto" a todos los implicados, bienvenidas sean.